La impronta de una película "Pelolaís" no era necesaria, el afiche que raya en el mal gusto y en el lugar común de las anotaciones de un cuaderno o agenda de colegio también. La apariencia de esa secuencia de créditos, tal vez, no se corresponde con el producto del filme de Gómez. Y la pregunta que sigue denunciando es el aspecto del personaje de Gonzalo Valenzuela; ¿Proviene del comic?.¿Por qué refererirse a "lo innecesario"?. Esa etiqueta da cuenta, tal vez, de la poca fé que se tenía en la narración y en las estucturas dramáticas que nacen desde la misma experiencia de la directora en la TV. "Normal con alas" no llama la atención por la definción de su imagen, no por las planificaciones visuales para abordar las escenas. El filme tiende a la austeridad y a la suciedad de la textura en sus posibilidades visuales, se vuelve un filme cercano a los cine de H. Korine o Larry Clark en algunos pasajes. O tal vez a los extremos del invento del Dogma en sus años honestos.
"Normal con alas" es la opera prima que no quizo asumirse como film imperfecto y con lagunas de sin sentido, notamos esta constante atracción por la telenovela y por la exigencia de hacer un largometraje de origen independiente como si fuese una producción de Sobras y todo su negocio Español que tiene en su cuenta a Promedio Rojo y al esperado Santos. Entonces vemos un filme extraño algo como que quiso ser mejor en sus tecnicismos.
Sin embargo el drama de esa no aceptación de su pequeñez productiva y economía de recursos visuales no fue mayor que el tejido dramático que logra Gomez en sus ochenta y tantos minutos. El oficio telenovelezco, melodramático, multi conflictivo, de progresiones y simultaneidades al momento de los puntos altos del drama. Personajes logrados desde la amistad y conocimiento de los ritmos delante de la cámara de un grupo de actrices que las hemos visto una y otra vez en los mismos personajes. Y por último, el factor "marihuana" tratado como agente revolucionario y pretexto para olvidar los prejuicios con los otros que están allí; en una sala de clases, en tu trabajo, en tus fiestas. La marihuana como ése algo común que hace que la gente se reúna sin mas tema que fumar.
"Normal con alas" no es una película pelolaís. Es bastante más que eso. Y es la instancia para que los directores de las areas dramáticas de los canales que apuestan por la producción melodrámtica, de situaciones exageradas y de giros extremos y coincidencias inpensadas. Recuerden que están en un negocio que no permite la verdadera vocación de las telenovelas.
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